10 imperdibles de Sierra de la Ventana

10 imperdibles de Sierra de la Ventana

Es un pueblo, pero también todo un sistema serrano y una comarca que incluye distintas poblaciones, arroyos y bosques en un hermoso paisaje de ondulaciones amables que invita a disfrutar de la naturaleza, ya sea contemplando o en acción. Se pueden hacer caminatas varias, mountain bike, rappel, escalada, cabalgatas, excursiones en 4x4, o visitar sitios con historia, museos y hasta una moderna bodega.

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Sierra de la Ventana, en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, es, como se dijo, un pueblo pero también una comarca que además del pueblo incluye a Villa Arcadia, Villa Ventana, Villa Serrana La Gruta, Saldungaray y Tornquist. Aquí, algunos imperdibles para los cuatro días de Semana Santa, para las vacaciones de invierno o verano, o para cualquier momento del año en que se pueda hacer una escapada.

El primer gran imperdible es la visita a las ruinas del ex Club Hotel de la Ventana, que requiere contar su propia historia. Y también: 

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Actividades al aire libre, sitios con historia y buenos sabores serranos

El corazón de las sierras

Si llega desde Buenos Aires seguramente lo hará por la ruta 76 y luego la 72, y allí donde hace una larga curva a la derecha y se transforma en avenida San Martín, empieza Sierra de la Ventana, el principal de los pueblos turísticos de la comarca. Con unos 5.000 habitantes, es en realidad una pequeña ciudad con todos los servicios, buenos restaurantes, hoteles y empresas turísticas, además de un campo de golf y nuevos barrios en pleno desarrollo, como los loteos que poco a poco se van llenando en las laderas del Cerro del Amor o en el Camino de las Carretas, al otro lado del arroyo San Diego.

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La antigua estación de trenes Sierra de la Ventana, que aloja un interesante museo.

A la sombra del bosque

A 18 km de Sierra, y sobre la ruta 76 está Villa Ventana, que algunos llaman “El Cariló de las sierras”: prolija, coquta, con hermosas s casas de grandes jardines, un bosque muy tupido y calles con nombres de aves: carpintero, colibrí, benteveo. Antes de ingresar, o al sailr, dése una vueltita por la hostería La Península, el hotel más antiguo de la zona y que tuvo entre sus huéspedes a los marinos del acorazado alemán Graf Spee, hundido en el Río de la Plata en 1939. Hace poco el hotel reabrió en manos de Adolfo Díaz y su esposa, que cumplieron el sueño de tener su hotel -es como su casa, y así hacen sentir a los visitantes- y, de paso, Adolfo da rienda suelta a su pasión por la cocina -estudió en la escuela del Gato Dumas- en el restaurante. Pase al menos a disfrutar de la espcial sopa “de la nostalgia”, que prepara los fines de semana.

Un picnic en el arroyito

Los Angelitos, Los Cisnes, El Dique, Parque Norte, Tres Álamos, La Hoya, San Bernardo, son algunos de los balnearios de la zona, que invitan a refrescarse en los arroyos o simplemente a disfrutar de un picnic, unos buenos mates o un asadito mientras se escucha correr el agua entre las rocas y se disfruta de las vista a las sierras. Algunos, como Los Angelitos, tienen pequeñas cascadas que hacen las delicias de los chicos, y paradores con comidas rápidas y bebidas, además de fogones en alquiler.

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Varios arroyos ofrecen sitios de descanso e incluso balnearios con servicios.

Al otro lado, cerca de Tornquist, Parque Norte tiene cantina, áreas de camping y minimercado, además de alquiler de canoas, cancha de fútbol 5, juegos infantiles y hasta salón de fiestas. La zona, además, es un buen destino para la pesca de truchas con devolución.

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Las actividades de aventura van de trekking, cabalgatas o canopy hasta canoas, cuatriciclos o 4x4, entre otras.

La ruta más alta

Partiendo desde Sierra de la Ventana, 2 kilómetros antes del ingreso al Parque Tornquist, la ruta provincial 76 atraviesa el abra de la Ventana, un paso entre sierras que es el punto más alto para una ruta en la provincia de Buenos Aires: 500 metros sobre el nivel del mar. No se sorprenda si le toca vivir un repentino cambio de tiempo, porque es normal que de un lado esté nublado y lluvioso y al cruzar el abra se encuentre con un sol a pleno y una temperatura algunos grados más alta.

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El abra de la ventana, a 500 msnm.

Y si es fines de primavera o comienzos del verano, en los pequeños arroyos que se forman junto a la ruta podrá escuchar un particular croar: son los sapitos de la sierra, que son negros y de patas rojas y miden apenas 1,5 cm de largo. Tienen la particularidad de que sólo se encuentran en estas sierras, ya que conforman una de las 70 especies endémicas -entre plantas y animales- de este sistema serrano, entre las que destacan el ratón hocicudo, la falsa coral y un arácnido, además de margaritas, rosáceas, gramíneas, orquídeas, un lagarto, un roedor, un batracio y aves. Ideal para el ecoturismo.

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Una slaida a campo traviesa por las sierras.

El parque y el cerro

El Parque Provincial Ernesto Tornquist es la principal atracción de las sierras, con 100 mil visitantes al año que ingresan para hacer alguna de sus varias caminatas, que pueden ser guiadas -tienen costo, aparte de la entrada- o autoguiadas -son gratuitas-. El jardín botánico, al pie de las sierras y cerca del ingreso, es un paseo tranquilo que permite conocer la variedad de plantas de la zona. Y otros buenos senderos llevan a la cima del cerro Bahía Blanca, a la Garganta Olvidada, con una alta cascada; a la Garganta del Diablo, algo más exigente y con unos hermosos piletones naturales; y el principal, hasta el famoso hueco de la ventana, que da nombre a toda la región. Tenga en cuent aque esta última caminata lleva unas seis horas de ida y vuelta y es bastante exigente, sobre todo en su tramo final de ascenso, por lo que demanda un estado físico al menos moderado. Se hace con guía y en grupos.

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Los portones de ingreso al Parque Provincial Ernesto Tornquist.

La ciudad de la gran plaza

Tras atravesar el abra, la ruta 76 desciende hacia la planicie infinita de la llanura pampeana, pasa por los grandes portones de ingreso al Parque Tornquist, luego muy cerca del castillo en que vivió don Ernesto, y en el cruce con la ruta 33 está Tornquist, ciudad cabecera del partido. Con más de 8.000 habitantes, Tornquist es una muy linda ciudad al pie de las sierras, cuyo epicentro es la inmensa plaza principal, con un lago cruzado por puentes y la iglesia Santa Rosa de Lima. Es imperdible el antiguo teatro municipal Rodolfo Funke, tanto como el singular edificio de la municipalidad, justo enfrente, que forma parte de la “Ruta de Salamone”: 60 edificios y espacios públicos diseñados por el arquitecto ítalo-argentino Francisco Salamone, que en la década de 1930 recibió el encargo del entonces gobernador de la provincia, Manuel Fresco, de modernizar la obra pública de distintos pueblos. Así, entre 1936 y 1940, Salamone construyó más de 60 edificios en 25 municipios de la provincia, con su particular estilo art decó o monumentalista, y buena parte de su obra está en esta zona.

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Tornquist

Safari fotográfico

Entre las muchas excursiones recomendables en la zona, como el “Astro tur” para ver las estrellas, hay una particularmente imperdible, porque permite descubrir los enormes matices de la naturaleza serrana. Es un verdadero safari que organiza la empresa Tierra Ventana y recorre facetas poco conocidas de las sierras, permitiendo avistar una asomborsa variedad de fauna. Desde la cima del cerro Tigre el panorama es extraordinario, con extensas praderas verdes abajo en la distancia, en las que se pueden ver correr ciervos, antílopes, moflones, carneros, cabras.

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En el safari es posible ver animales como ciervos, antílopes, cabras, moflones o carneros, entre otros.

Y sobre el filo del fin del sistema de Ventania, un macizo que se hunde bajo el Atlántico y continúa miles de km al este, en Sudáfrica. Más de uno, luego de hacer esta asombrosa salida, la ha calificado como “un rincón de África en la provincia de Buenos Aires”, porque la llanura se parece bastante a la sabana -aunque más verde- y porque permite divisar una gran variedad de fauna. E incluso rastros de megafauna –por ejemplo, gliptodontes- que habitó la zona hace miles de años, como la llamada Cueva del Tigre, que tiene casi 50 metros de profundidad y, según paleontólogos, fue cavada por un gliptodonte hace unos 8 mil años, y mucho después, utilizada como hogar por yaguaretés. Si tiene tiempo o presupuesto para una sola excursión en la zona, no lo dude; es ésta.

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Sobre el filo de las sierras.

De trenes y mates

Si hay un museo al que vale la pena dedicarle un buen rato es el que está en la estación de tren de Sierra de la Ventana. Y aunque hace poco más de un año ya no llegan trenes –solo pasan cada tanto algunos cargueros-, el último jefe de estación, Marcelo García, armó un hermoso museo juntando viejas piezas y elementos del ferrocarril, por aquí y por allí. En la mejor época hubo tres trenes de pasajeros por día en Sierra de la Ventana. Salían de Constitución y uno iba a Bahía blanca, otro a Neuquén-Zapala y el tercaro a Bariloche.

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A principios de 2018 quedaba uno; ahora, ninguno. Pero Marcelo no se resignó y, con paciencia, fue recuperando antiguos teléfonos, máquinas y bastones piloto del viejo sistema de postas, chapas, placas del viejo Ferrocarril del Sud, salamandras, una zorrita de cuadrilla soldadora, rieles barlow y hasta o una “ferrocleta”, una bici metálica de tres ruedas para circular sobre las vías. Todo está impecable, recuperado y pintado como era originalmente. El museo es gratis, y mantiene viva la hermosa estación. No se lo pierda.

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Marcelo García creó un gran museo en la estación de trenes.

También puede darse una vuelta por el Museo del Mate, un emprendimiento familiar -convenientemente ubicado sobre la calle José Hernández, a la entrada del pueblo-, donde se exhiben más de mil modelos de mates de distintas regiones del país, hechos con distintos materiales y con diferentes -y algunos muy curiosos- diseños.

Las huellas de Salamone

A 9 km de Sierra de la Ventana, Saldungaray es un pueblo histórico que destaca por su tranquilidad y sus antiguas casas, testimonio de cuando fue una de las estaciones del ferrocarril construido por los ingleses a principios del siglo XX. Y su iglesia, Nuestra Señora del Tránsito, exhibe uno de los tres ejemplares del mundo de la Virgen dormida, una curiosa imagen de la virgen reposando sobre almohadones, tallada en roble.

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El portal del cementerio de Saldungaray, una obra de Francisco Salamone.

Saldungaray es, además, el mejor testimonio de la obra del arquitecto Salamone, donde fue responsable del diseoñ del mercado, los bancos de la plaza, la municipalidad, el matadero y, especialmente, el monumental portal del cementerio, con su gigantesca rueda que enmarca una robusta cruz, todo hacho en piedra maciza. Es considerada una de sus obras art decó más importantes. Antes de visitar los trabajos del arquitecto, vale la pena dedicarle unos minutos al Centro de Interpretación de su obra, en el propio pueblo.

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Un buen brindis ​de despedida

Y ya que está por Saldungaray, dése un gusto y sorpréndase con un paisaje inesperado en la provincia de Buenos Aires:grandes extensiones de viñedos en el valle, entre los cordones de Ventania y Pillahuincó, y la moderna bodega Saldungaray, un emprendimiento familiar que, como si estuviera en Mendoza, tiene su tiempo de vendimia cada marzo. Yofrece recorridos guiados que invitan a conocer el proceso de elaboración, participar en degustaciones con tablas de productos regionales en el hermoso restaurante –ubicado en un antiguo silo reciclado- y también en un “taller de análisis sensorial”, que enseña a detectar descriptores aromáticos de las distintas cepas –malbec, cabernet franc, sauvignon blanc- y brinda guías de maridaje. Un gran brindis en las sierras.

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Los viñedos de la bodega Saldungaray, una sorpresa entre las sierras.

MINIGUIA

Cómo llegar
• Auto: de Bs. As. son 570 km por autopistas Riccheri y Ezeiza-Cañuelas, ruta 205 hasta Saladillo y luego rutas 51, 76 y 72. Cuatro peajes, $ 250.
• Bus: desde Retiro (8 hs), $ 1.120 semicama, $ 1.276 cama ejecutivo (www.condor estrella.com.ar).Bus: desde Retiro (8 hs), $ 1.120 semicama, $ 1.276 cama ejecutivo (www.condor estrella.com.ar).
• Tren: de Constitución a Tornquist (11 h 30’), $ 730 Primera, $ 875 Pullmann, $ 2.565 camarote (www.trenesargentinos.gob.ar).Tren: de Constitución a Tornquist (11 h 30’), $ 730 Primera, $ 875 Pullmann, $ 2.565 camarote (www.trenesargentinos.gob.ar).

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A caballo por las sierras.

Dónde alojarse
Cabañas Tierra Ventana: de 2 a 5 personas, con tarifas desde $ 13.800 por paquete 4 noches / 5 días ). Hotel Península (Villa Ventana), $ 3.150 la hab. doble c/media pensión.

Cuánto cuesta
​Safari fotográfico, $ 1.900; Astrotravesía, $ 1.400 (www.tierraventana.com). Ingreso a Parque Tornquist, $ 100 por persona.

Dónde informarse
www.sierrasdelaventana.tur.ar
www.sierradelaventana.org.ar
tornquist.gob.ar/turismo

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